En los diferentes cambios que se producen en el proceso de alimentación de los niños de 0 a 3 años, hay que tener en cuenta lo extraño que puede resultar para ellos la incorporación de alimentos nuevos, hay niños que aceptan muy bien las cosas nuevas y otros que en cambio se sienten más cómodos y seguros con lo que ya conocen.

Las primeras veces que introducimos a los niños nuevos alimentos, ya sean triturados o sólidos, estamos proporcionándoles un abanico de nuevos sabores, olores, texturas… Es posible que parezca confundido, arrugue la nariz, juegue con la comida en la boca o la rechace totalmente. Por el contrario, también puede sorprendernos siendo un amante de lo nuevo y un gran glotón.

Es importante hablar con el bebé en el proceso, cantar alguna canción e intentar que esté lo más tranquilo y relajado posible. 

Es fundamental que el bebé se acostumbre a la rutina que adoptamos a la hora de comer: sentarse, ponerse el babero, ver y manipular la cuchara antes de empezar, descansar entre cuchara y cuchara y detenerse cuando no tiene más hambre. Estas experiencias tempranas ayudarán a que su hijo aprenda buenos hábitos de alimentación durante toda su vida.

En Yago School Nursery damos mucha importancia a la alimentación, a que poco a poco se vayan acostumbrando a nuevos sabores y texturas, es importante introducir esto en el momento evolutivo concreto, ni antes, ni después para que el niño logre acostumbrarse y no rechace ningún alimento. Aun así, es increíble como la personalidad y el carácter juega un papel muy importante y hay ciertas cosas que desde que son bebés les cuesta más trabajo y les agradan menos, conociendo al niño y sabiendo esto tenemos que saber jugar para que se esfuercen y seacapaces de probarlo todo.